Kultibando de nuevo… Un año después

29 05 2014

A veces los acontecimientos superan, con mucho, a las expectativas que uno se había creado. Uno va dando pequeños pasos en un regreso al trabajo, procurando no atropellar y entender todos los cambios que se han sucedido en la organización a lo largo de 12 meses.

En ese pequeño ajetreo que supone la vuelta, uno se plantea retomar relaciones y en esto comienza a organizar reuniones, algunas de ellas de toma de contacto y otras que tienen un viso más de colaboración y posibilidad de puesta en marcha de proyectos. Es de esto último de lo que me gustaría hablar en este post.

Dos reuniones con «visos comerciales» en la agenda de hoy, en las que después de largo tiempo retomaba contacto con dos personas que ostentan cargos de responsabilidad en instituciones públicas. De alguna manera, sin pensarlo demasiado, ambas reuniones se han convertido enseguida en agradables conversaciones, en lo que lo laboral perdía peso en relación a temáticas que tienen más que ver con cuestiones vitales. Conversaciones sobre lo humano y lo divino. Ocasionalmente se cruzaba en la conversación algún asunto laboral pero ambas se han centrado en cuestiones personales.

Aún así, y pudiendo dar la sensación de oportunidad perdida, intuyo que van a tener retornos muy positivos. Es una de las cosas buenas que tiene el hacer cosas sin esperar demasiado a cambio. Casi cualquier cosa que ocurra como consecuencia de una acción se convierte en premio. Hoy tengo la sensación de haber vuelto a Kultibar después de un año dedicado a otros menesteres.





Tiempo de cambios.

27 05 2014

Es tiempo de cambiar. El cambio llegó hace mucho y llegó para quedarse. Hemos necesitado de todo este tiempo para tomar conciencia, adaptarnos y poder buscar respuestas que nos den cierta sensación de seguridad.

La cosa es que, tanto a nivel individual, como a nivel colectivo -dentro de la organización-, este concepto va adquiriendo cada vez más peso.

A nivel individual, cambio necesario, después de pasar un año en blanco [pre]ocupándome de otras cuestiones de gran importancia.  Volver a retomar tareas, saber qué valor aporto al proyecto, poner en marcha algunas nuevas iniciativas fruto de la experiencia vivida, son algunas de las cuestiones que me he marcado como prioritarias en mi agenda en esta vuelta al trabajo.  Paralelamente, la empresas encuentra en un momento posterior a un proceso de reflexión, en el que se han establecido nuevas metas y objetivos y donde pocas cosas se mantienen como constante.

Estamos en un momento encaminado a generar nuevos procesos, muy centrados en las personas; en quienes los desarrollamos y en quienes pueden ser usuarios de los productos/servicios que de ellos se deriven. Un proceso de investigación y acción en el que los errores son comunes pero en el que estamos diseñando prototipos que queremos testar con personas amigas, colaboradores, clientes, proveedores, … Analizando las necesidades reales de quienes pueden ser nuestros clientes, preguntándoles y conversando con ellos de cómo podemos aportarles soluciones solventes y sostenibles.

Así que manos a la obra. Es tiempo de hacer. Puede parecer que se amontonan las cosas pero no hacer no es ninguna solución.