Ayer tuvimos la oportunidad de participar en Eutokia de un “encuentro-reunión”, el primero de un proceso en el que nos gustaría poder seguir participando.
De la mano de AMASTÉ, escuchamos y charlamos en torno al procomún. Un primer encuentro en ql que nos reunimos una treintena de personas, con múltiples experiencias personales y profesionales y en el que intentamos llegar a una definición, más o menos “común” sobre el término. El procomún. Aparte de lo gratificante de conocer gente nueva con inquietudes y experiencias diferentes, tuvimos la oportunidad de desvirtualizar a personas que únicamente son amigas en las redes sociales; ahora seguimos siendo amigos en el mundo 2.0 y, cuanto menos, conocid*s en la vida 1.0.
La conclusión más importante que hemos sacado de este primer encuetro es que existe un gran número de personas y como consecuencia entidades y organizaciones que están buscando nuevas formas de relación y comunicación para poder desarrollarse de manera diferente y sostenible. La disposición existe, ahora solo queda mirar al entorno para conocer personas y organizaciones con las que compartir y colaborar. Esto porque se nos antoja difícil poder establecer relaciones importantes y fuertes sin un conocimiento previo; supongo que es algo cultural pero ocurre en la vida cotidiana, con los amig*s, con las parejas, en el trabajo, …
Creemos que cuando pensamos en procomún pensamos en macro y creo que con pequeños grupos y pequeñas acciones se pueden ir provocando pequeños cambios que, en cadena o
de manera complementaria, conlleven a grandes cambios a favor de bien común. Por supuesto cuando el término-concepto procumún se acerca al termino economía-dinero los nubarrones negros empiezan a nublar nuestras mentes abiertas al compromiso y a la colaboración. Creemos, sinceramente, que son conceptos perfectamente complementarios y que, también en lo referente al dinero, hay que ser claro y transparente cuanto se trata de colaborar y aportar al bien común, dejando en un segundo plano el “qué hay de lo mío”.
En fin esperamos poder seguir participando, aprendiendo y compartiendo reflexión y acción en esta Hondartza de ColaBoraBora y en tantos otros “espacios” de encuentro.

