Algunas reflexiones sobre lo visto y oído en Pública12

16 02 2012

ImagenLos pasados 26 y 27 de enero asistí a Pública 12 [Encuentros Profesionales de Gestión Cultural] que se desarrolló en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, organizado por la Fundación Contemporánea.

Desde entonces llevo queriendo escribir algunas impresiones y reflexiones sobre lo que allá ví y escuche pero, no soy capaz de [re]conocer por qué oscuro motivo he encontrado mil y una excusas para no hacerlo hasta este momento. Pero más vale tarde que nunca, así que allá vamos.

La primera impresión es que me pareció un éxito aquello de poder reunir a más de 500 profesionales en un evento. Como no podía ser de otra manera, uno de los trend topic del congreso fue la crisis, desde sus múltiples variantes y con todas sus consecuencias. En la mayoría de las ponencias a las que yo asistí se hablo de la crisis, del final de una era y del comienzo de una nueva. Y en este contexto de nueva era se habló, y bastante, de la nueva ley de mecenazgo.

Esto que, a priori, podría parecer algo con mucho sentido, algo coherente, es una de las cuestiones que más me está ocupando la cabeza.

Me explico, y voy a intentar ser breve; creo que la cultura no puede, ni debe, unicamente, financiarse desde el estado; más aún en los tiempos en los que nos está tocando vivir y en los que se avecinan. Creo esta financiación debe completarse y complementarse desde lo privado, desde las empresas y también desde las personas, pero también creo que esto no puede ser un elemento sustitutivo, sino algo complementario y sumatorio a lo que ya existe. Creo que sería un enorme error que, aprovechando esta coyuntura de crisis, se crea, creamos que la nueva ley de mecenazgo va a ser la solución a la financiación de la cultura, porque, simplemente, es mentira.

Creo que la cultura es más, mucho más, que un conjunto de servicios y productos. Creo que es un bien común y que, como tal, debemos mimarla y cuidarla para que evolucionemos como personas y como sociedad. No podemos limitarnos a pensar que cultura es, únicamente, un listado de actividades organizadas temporalmente por tal o cual institución, organización, entidad o empresa. Cultura es educación, son procesos de mediación, es investigación, es desarrollo, es progreso, es sostenibilidad. Es muchas cosas a la vez y es un elemento tractor de desarrollo de cualquier civilización; el único me atrevería a decir.

Finalmente, creo que los que nos autodenominamos “gestores culturales” debemos hacer autocrítica de cara a poder responder[nos] qué grado de responsabilidad tenemos en todo este complejo estado de las cosas, porque todos tendemos a echar balones fuera y creo que el verdadero cambio de era es ese en el que cada uno asume su responsabilidad en el conjunto; en el social, en el político, en el cultural, …

Pública 12 ha sido algo que me ha impactado, quizás sea inocencia, pero aún no soy capaz de saber qué sensación me ha dejado. Si la cuestión de introducir la Ley de Mecenazgo como una alternativa a la crisis en la financiación de la cultura ha sido algo premeditado desde la organización, me parece algo perverso y muy peligroso; precisamente por la capacidad de convocatoria que ha tenido y por el efecto multiplicador que este mensaje puede tener. La ley de mecenazgo no es la solución a la crisis económica en la cultura. No lo es. De lo contrario, si ha sido una cuestión no planificada creo que debería haberse cuidado mucho este aspecto para que en los más de 500 profesionales que acudimos no quedara el poso que quedó en mí, que quizás sólo ha quedado en mí; pero ha quedado.

Seguiré escarbando en mis sensaciones para poder llegar a conclusiones más claras.





Red y procomún para cambiar los modelos de relación.

6 05 2010

Estamos en un mundo globalizado e hiper especializado donde cada uno tiene un ámbito muy definido de trabajo y donde el conocimiento es una de las claves.
En este marco es donde el trabajo en red y el procomún cobran sentido claro. El trabajo en red, porque nos permite la posibilidad de realizar trabajos con competencias y capacidades que quizás nosotros no tenemos pero que los podemos usar para dar un mejor servicio.
El procomún aparece como un elemento de intercambio en este entorno de red. Los intereses son diferentes a los usuales, porque las capacidades de un conjunto en red se multiplican y así las posibilidades de trabajo. Así, ocurre que no siempre nos buscan directamente los clientes, sino que son otras empresas, personas o agentes los que nos buscan para desarrollar un trabajo. El interés cambia. Ya no es un interés exclusivamente comercial, existe un objetivo de colaboración y de aportación al conjunto que hasta ahora no existía.
Esto puede cambiar el modelo de relaciones entre organizaciones y personas y todo ello gracias a dos conceptos muy antiguos: el trabajo en red y el procomún.

Imagen de http://www.manzanamecanica.org/files/social_networks_iconic4-450.jpg








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